No es que la GS 500 sea pequeña, pero para los recorridos que hacemos nosotros cuando salimos, pues cierto es que la pobre tenia que sufrir.
Pedazo de moto que resisitio como una jabata las largas cabalgadas a las que fue sometida sin pestañear, sin dar un solo problema. Ahora bien, tratada como si fuera una Reina y eso se nota en el rendimiento de las motos.
Pues la GESI se merecía una despedida en condiciones, así pues preparamos la ruta sin mucha complejidad, sin mucha antelación pero de 400 y pico km que rodamos mano a mano Carlinos y un servidor, como siempre en armonía, sin ataduras, con muy buen rrollo, sin nadie que domine más, a nuestro aire y sobre todo disfrutando, pero mucho.
No recuerdo la hora a la que salimos desde la plaza de las Palomas en Oviedo, como tantas otras veces, lo que si recuerdo es que era sábado y que ese fin de semana tambien había F1.
Cogimos la autovía que nos llevaría hasta Pola de Siero para quitarnos esos primeros km de nacional que atraviesa tantos pueblos y se hace eterna. Paradina muy rápida a repostar y hasta la Roca en Sevares, pa tomar un café y ver los entrenos de la F1.
Paramos para charlar un poco con unos paisanos que taben plantando estaques pa un cierre y con la misma otra vez ruta. Llegamos a la carretera del Pontón, de nuevo, no había ni 15 días que habiamos pasado por ella, pero daba igual, para llegar a nuestro destino teniamos que pasar por ella, SI o SI.
Cunado pasamos el puerto de el Pontón ya en la provincia deLeón, al poco de comenzar la bajada nos desviamos para tirar en dirección a Posada de Baldeón. En sus primeros km esa carretera no esta muy aqullo pero el entorno es incomparable. Así llegamos hasta el Puerto de Panderrueda, que incluso supera en altura al de el Pontón. En ese punto hay un area recreativa magnífica y desde ahi se empieza a bajar rumbo a Posada. Pero a poco de comenzar la bajada existe un mirador desde el cual se pueden ver parte de los picos de Europa en todo su explendor y pareciera que se pueden todar con la mano, como si fuesen las cortinas de casa. Una paradina para inmortalizar el momento y acto seguido de nuevo ruta para llegar a Posada.
Para bajar a Cain, bueno la carretera con un trazado tan singular que seguro que no existe otro en muchímo terreno, pero eso sí, para ir solo por que pa cruzase con nadie como que no. Pero eso si son cascadas y paisaje. Vaya autentica gozada pasar por ahi en moto.
La llegada a Cain, donde Dios perdio les zapatilles y si que les encontraron, por que aquello taba petao de gente, turistas que se disponian a hacer la famosa ruta del Cares, que les llevara hasta la localidad Asturians de Poncebos en el concejo de Cabrales.
Llegamos y segun nos apeamos de las motos ya entablamos algo de conversacíon con los de un barín y alli mismo a comer.
Creo que comimos fabada y picadillo con huevos y patates o algo así. Justo cuando ibamos a ponenos a comer empezo a llover y ala pa dentro que fuera no nos quieren.
La comida estaba cojonuda y nada caro.
Llego la hora de marchar y ademas no llovía. Recorrimos el camino andao y para putada la cámara sin batería y el movil que no saca fotos yu el que les saca sin batería tambien.
Ahora la cosa ya se empezaba a poner más chunga. Nuves negras, muy negras, agua a ratos pero bien y encima cuando llegamos a Boñar creo que era, pues ahora pa donde, no por Payares no por San Isidro. como eramos pocos parió habuela. Y vaya suerte que llegamos a San Isidro y sin llover.
Parada pa echar una mesiadina y tomar un cafetacu. Con la misma cayo una nuve que menos mal que nos pillo a techu si no a ver.
Bueno arrancamos y amigo cuando tabamos bajando venga llover. Carlos con les ruedes gastaes y yo nueves pero no veia tres cures con sotana en mediu de una nevada.
Y así hasta Oviedo donde paramos a tomar algo en el LUPULO FEROZ.
Sera hasta siempre y a ver si el nuevo dueño la trata por lo menos la mitad de bien que ella se merece.
Por nuestra parte otra ruta magnífica en la que descubrimos algun que otro lugar hasta entonces desconocido y a los que creo que no tardando regresaremos, quizas para dara la bienvenida a otra u otras nuevas máquinas a la familia.